Descripción
Diego Vargas es profesor de la Licenciatura en Comunicación Social de la Universidad Autónoma Metropolitana unidad Xochimilco y es miembro del grupo de ciclistas BiXi UAM. El interés de la entrevista, realizada el viernes 6 de octubre, es conocer sobre su labor de brigadista en bicicleta en la Ciudad de México después del sismo del 19 de septiembre.
Orlando: Hola Diego, pues… te adelanto, esto es un poco más sobre tu experiencia de brigadeo, ya sabes, en bicicleta entonces pues, para empezar, me gustaría saber en dónde te encontrabas en el momento del temblor.
Diego: El 19 de septiembre a la una y cuarto más o menos empezó el asunto y yo estaba dando clase aquí en el edificio de talleres de Comunicación Social, en el primer piso. Estábamos conversando con mis alumnos sobre sus proyectos de investigación cuando una de las alumnas dijo “está temblando” y yo en ese momento no había sentido el primer movimiento, pero unos instantes después sentí un poquito y pues ya todos mis alumnos se levantaron y empezaron a salir del aula.
Orlando: Y después ¿a dónde te dirigiste?
Diego: Hacía casa, fui a casa en ese momento.
Orlando: Pero ¿ya sabias de otras zonas?
Diego: Ya, ya había escuchado que en la escuela Rébsamen se había caído y que había gente atrapada, que en frente de Galerías también había un edificio con gente atrapada y eran las cosas que oí cerquita entonces agarré mi bicicleta, las alforjas, estas mochilas que se le ponen a la bici, unos guantes de carnaza y mis lamparas y el candado y Sali con la idea de ayudar en algo, entonces llevaba yo un poquito de dinero, me fui acercado a la escuela Rébsamen y ahí compré agua en una tienda cerquita de la prepa 5, entonces llevé esa agua al acopio y luego le ayude a otras personas que estaban cargando muchas cosas, una peletería Michoacana regaló todo su hielo y entonces di un par de vueltas cargando bolsas de hielo en las mochilas.
Orlando: Y ¿ya había mucha gente ahí?
Diego: Muchísima, ya estaba cerrado, ya estaba cerrado Miramontes, estaba cerrado Acoxpa, estaba cerrado División del Norte, estaba cerrado Calzada del hueso, Estaba cerrado Tlalpan también.
Orlando: ¿Cómo a qué hora llegaste tu a la escuela?
Diego: Llegué cerca del Rébsamen como seis y algo de la tarde, en el camino me encontré a dos amigos, también ciclistas, que habían estado dando vueltas buscando donde podían ayudar o algo y dice “no es que ya no te puedes acercar hacia cargar piedras y mover escombros y eso, ya no te dejan pasar” y poco a poco están cerrando más calles para tener más espacio porque es un caos, o sea hay muchísima gente, en ese momento yo veía como llegaban y llegaban personas en bici y en moto cargando botes de agua, cargando palas, picos, cascos, lamparas o sea hubo un gran despliegue de gente hacia esta zona y creo que solamente provocábamos más caos, porque obviamente muchos íbamos en bici y en moto pero muchos más llegaban en coche y además pues toda la gente tratando de desplazarse desde sus trabajos hacia sus casas en coche, a la misma hora, con la ciudad hecha un caos pues eran estacionamientos larguísimos, cada calle, entonces esos pedazos de Miramontes cerrado, a todo mundo los empezaron a desviar hacia Acoxpa y hacia Cafetales y era una locura.
Orlando: Entonces ¿te fuiste del Rébsamen?
Diego: Estuve, no, estuve en cerca de la escuela de Rébsamen y la prepa y la Clínica 32, yo iba y venía con mi bicicleta y cargaba cosas entonces ahí saqué un poco de mi ansiedad y mi estrés, pedaleando y sintiéndome útil, de alguna manera ayudando, pues le ayudaba a la gente que cargaba su, tres garrafones de agua, pues échame uno yo me lo llevo en la bicicleta y entonces ya me puse a hacer eso.
Orlando: Y ¿cómo cuánto tiempo estuviste ahí?
Diego: Estuve dando vueltas ahí… yo creo que, desde las siete, siete y media, se hizo de noche hasta como las nueve y media tal vez, nueve ahí en la primaria, en la escuela y luego como empezaban a llegar ambulancia y nos decían quítense, dejen espacio para las ambulancias, para los camiones, “llegaron grúas de esas gigantescas industriales enormes, gigantes que ocupaban dos carriles de División del Norte, llegaron los militares, dos camionsotes con soldados, llegaron plantas eléctricas con sus lamparototas… en fin, había muchísimo equipo ahí y yo pensaba “bueno, aquí ya no puedo hacer nada” entonces me dio, me dieron ganas de seguir dando vueltas y ver qué más había pasado, reconocer la zona además de que ya no traía dinero y en toda la zona de Coapa y en los rumbos cercanos no había electricidad, entonces mi misión ahí era buscar un cajero porque iba yo a necesitar dinero ese día y al día siguiente y los demás, no sabía yo cuánto tiempo iba a seguir así porque ahí empecé a ver la dimensión… entonces pues con la bicicleta empecé a pedalear y fue cuando vi, pasé en frente de Galerías Coapa y vi Galerías todo roto y todo apagado, avancé un poco más y dije “ay wey, Galerías, edificiote” y entonces como se ve la fachada de Galerías yo me imaginé que así estaba por dentro y se había roto y así feo, no sabía que había muerto una persona ahí… y entonces cuando llegué a Calzada del Hueso y Miramontes pues vi Galerías roto y vi el edificio de la esquina… esta donde había un gimnasio y esto que…
Orlando: Otra plaza
Diego: Otra placita que está también, ahí sigue toda destruida, ahí me asusté fuerte. Seguí por Hueso pensando en otro banco que está aquí en Cafetales y llegué a Cafetales y tampoco había electricidad, el banco también estaba apagado todo y entonces me seguí por Cafetales hasta las Bombas, pasé por las Bombas hasta Miramontes y de ahí me seguí hasta Taxqueña y todo de ahí ya era de noche, completamente, no había electricidad en la mayor parte de ese camino y entonces era una obscuridad muy extraña que muy pocas veces me ha tocado ver una obscuridad así en la ciudad y un apagón tan feo.
Orlando: Y ¿había mucha gente en las calles?
Diego: Muchísima gente caminando de Taxqueña hacia el sur, todo Miramontes estaba lleno, o sea había dos carriles llenos de gente caminando y caminando, digo, no como en una marcha, pero pues si ¿no?, un río de gente ahí y por el segundo y tercer carril pasaban los coches que no había tanto tráfico en ese sentido, hasta eso. Llegué a Taxqueña y luego me desvié hasta Coyoacán, agarré Miguel Ángel de Quevedo, vi, sobre Miramontes vi ya varios más, más edificios más rotos y vidrios, muchos vidrios rotos de muchos edificios. Sobre Miguel Ángel de Quevedo no recuerdo haber visto nada, pero tampoco había luz hasta que ya llegué al cajero que, si tenía electricidad por suerte, saqué dinero y regresé y ahí me metí por Pacífico donde había otros tres derrumbes y varios edificios ya evacuados, muy rotos, muchas piedras en el piso, muchos vidrios en el piso también sobre Pacífico. Llegué a División del Norte otra vez, en el puente y era una locura ese puente que cruza Tlalpan. Había muchísimo tráfico, muchísimos coches y camionetas con ayuda ya llevaban, mucha gente llevaba agua, muchas camionetas llevaban palas y picos y carretillas.
Orlando: Pero ¿cómo veías tú la organización?
Diego: No había organización, era una locura…
Orlando: Lo que se podía…
Diego: Ajá, la gente decía vamos a ayudar y si se cayeron cosas pues se necesitan palas, picos y carretillas para cargar y guantes y cascos los que traían, los que podían, cascos de alpinismo, por ejemplo, cascos de moto, de bicicleta, la gente traía cascos para protegerse y pues era un estacionamiento, ya División del Norte era un completo estacionamiento para cruzar el puente de Tlalpan. Yo estuve detenido un ratito en frente de la farmacia que está ahí, entonces ahí estuve con mi teléfono que ahí si había internet, hubo ratos que si tenía internet y ahí hubo uno de esos buenos momentos, ya era cerca de las 10 de la noche yo creo y ahí estuve pues leyendo mensajes, me agregaron a un par de grupos en ese momento de brigadas y de gente y cosas informativas y mis amigos ciclistas con los que tengo también un grupo de WhatsApp pues varios escribían donde estaban y que estaban haciendo y cosas, digamos que todos nos pasábamos el reporte.
Orlando: ¿Ellos eran como tu fuente?
Diego: No eran fuente, ellos decían pues “yo estoy acá por tal lugar y aquí se cayeron dos bardad y estoy ayudando” y “otro decía pues yo estoy cargando agua” o sea, cada quien decía lo que estaba haciendo. A las 10 de la noche era el triple de gente, de embotellamiento, de locura entre los que querrán ayudar y los que seguían atrapados en el tráfico queriendo irse a su casa.
…
Me seguí hacía Villa Coapa y entonces veía como todos los coches estaban hechos nudo y había pues ansiedad y gente tocando el claxon y pues eso a mí me pone muy estresado y por ahí se me ocurrió hacer un video, entonces agarré mi celular y grabé un videíto diciéndole a quienes lo vieran cómo estaba viendo las cosas, lo que yo veía, entonces dije, “estoy aquí en la Prepa 5 y todo el cuadro que es Miramontes, División del Norte, Acoxpa y Hueso está cerrado, si vienen a ayudar mejor vengan en bicicleta o en moto porque no van a poder pasar y la verdad es que ya no hay nada que hacer aquí o sea, ya están los militares, ya están los la Marina, está todo mundo pues” los que yo podría pensar, saben mover escombros y saben rescatar gente “ya están aquí, si vienen hacía acá van a estar parados en el tráfico, no vengan, se necesita, se necesitan donaciones, agua, este comida para los brigadistas, etc., por ahí” hice ese video y un rato después lo actualice como a las 11 de la noche, 12 de la noche hice otro videíto diciendo lo que veía, más o menos parecido, lo compartí por Facebook y estuve ahí dando vuelta en la calle hasta… estuve un rato, de hecho viendo cómo funcionaba que la gente llegaba con sus mochilas, sus palas, su casco, botas, o sea bien preparados y se ponían en la orillita de uno de los retenes y entonces cada media hora dejaban pasar a diez personas.
Orlando: Cómo relevos.
Diego: Como relevos para ayudar a quitar escombro y la gente se formaba y decía “dónde me apunto, quiero entrar, quiero ayudar, traigo pala, traigo pico, vengo preparado” “ha ponte de este lado y apúntate en una lista” y así se apuntaron, no sé, unas 35, 30 personas en lo que estuve ahí.
Orlando: ¿Cómo pasaste la noche?
Diego: Mal, fui a casa de mi mamá, estuve platicando con ella hasta las 3 y media de la madrugada y ninguno de los dos tenía sueño y así como hablo ahorita, todo acelerado, así hablaba yo, cansado pero pues muy acelerado. No había electricidad en casa, no había agua.
Orlando: ¿Solo eran ustedes dos?
Diego: Sí, bueno y otro, un inquilino que tiene ahí mi mamá que también estaba bien y que el si se había ido ya a acostar, entonces pus me quedé ahí en casa de mi mamá como hasta las 3 y media y luego ya me fui a mi casa y me acuerdo que abrí las persianas porque como no había electricidad pus mejor que la luz del sol me despierte. …pues traté de dormir, yo creo que me quedé dormido como a eso de las 5 y desperté como a las 9 de la mañana, 8 y media o 9 con energía, acelerado y desayune, seguía sin electricidad, pero tengo unas baterías extra para el celular, tengo 3 y estaban todas completamente cargadas o casi completamente cargadas y entonces dije “pues ya me voy” y salí de la casa.
Orlando: ¿Qué hora era?
Diego: Como las 10, había ratos que había internet de 3G, el WiFi pues no, había 3G y con eso en redes sociales, en Twitter, en Facebook empecé a ver qué hacía la gente en dónde estaban, a dónde iban o qué y desde la noche había visto que había necesidad fuerte en San Gregorio en Xochimilco, entonces decidí ir hacia allá, entonces otra vez agarré la bicicleta, compré agua, otra vez, no sé por qué a todos se nos ocurre comprar agua y cuando llegué a la Deportiva de Xochimilco ya había un gran caos, había muchísimo tráfico, avancé un poco más porque en la bicicleta se podía sin problema y ahí se me ocurrió hacer otro video y ahí vi que el video que había hecho la noche anterior tenía más de 10,000 vistas y eso me sorprendió muchísimo y me asusto un poco.
Orlando: ¿Por qué?
Diego: Porque nunca había hecho yo un video que fuera tan visto y me sorprendió y me asustó porque en ese momento lo volví a ver y dije “bueno, qué dije o sea, a lo mejor dije algo super amarillista o algo falso”, no, lo vi y dije bastante bien, dije qué pasa, dónde pasa y un poco qué hacer desde mi perspectiva que no era amarillista ni grosera, entonces cuando vi ese video otra vez pensé que estaba bien y fui cuidadoso en lo que digo y cómo lo digo y no había, no sé, decidí más bien ahí, en vez de grabarme y luego subirlo hacer un “En Vivo”, un “Live de Facebook” y entonces empecé a hablar y unos minutos después la gente empezó a conectarse y pues lo que dije es lo que veía, lo que había pedaleado ya , que ya no se podía avanzar en coches hacia San Gregorio, ya estaba cerrada la carretera y ya había además una fila interminable de coches atorados por eso estaba cerrada ya la carretera, ya no había paso, que si querían ir a San Gregorio, que en San Gregorio se necesitaba ayuda, eso ya lo había corroborado con amigos que viven en San Gregorio o cerquita y que si nos dijeron “sí está cabrón, si se cayeron muchas casas, muchas bardas, está la gente muy angustiada, si hay necesidad aquí” entonces hice ese video, lo compartí por Facebook y pues ya después de eso como durante 2 horas no volví a tener internet, empecé a pedalear en ese caminito y de pronto las motos y bicicletas nos empezaron a desviar por arriba, por callecitas alternativas porque la de abajo estaba tapada, o sea, de repente ya había tres filas de coches atorados, ni para atrás ni para adelante y además como había fugas de gas en varios lugares los coches tenían que estar apagados y pues no había ni pa dónde avanzar porque San Gregorio ya estaba saturado.
Orlando: Pero ¿eso lo corroborabas con tus amigos de San Gregorio?
Diego: Así es, sí, Lalomix, un amigo vive arribita en, ya no es el pueblo de San Gregorio pero él tiene familiares en San Gregorio y entonces pues sí, en los mensajes y cosas que tuvieron se comunicaron y bueno, llegué a San, casi a San Gregorio, de hecho en ese primer viaje no llegué hasta el mero centro de San Gregorio, me quedé atrás, en un centro de acopio y ahí dejé el agua que llevaba, me regresé a la Deportiva que también ya era un caos el regreso, las carreteritas que entran y salen de San Gregorio es una en un sentido y otra en otro pero como ésta ya estaba tapada pus los vivales pues se empezaron a meter por la de salida en sentido contrario ¿no? Y había camionetas gigantes y camiones, o sea, hasta un tráiler se metió en sentido contrario por ahí, entonces se provocó el tapón, perfecto el tapón, pero bueno, en la bici pude salir, llegué a la Deportiva y ahí me dieron más cosas, regresé, las dejé en el centro de acopio, regresé otra vez a la Deportiva.
Orlando: Pero ¿cómo te fuiste metiendo en eso de ir transportando cosas? ¿Tu llegabas y les decías?
Diego: Yo les decía, “dénmelos, dénmelos yo los llevo aquí en las alforjas” en las mochilas, yo solo decidí que podía ayudar más transportando cosas en bici que cargando escombro, yo siento que no iba a servir yo, iba a aguantar media hora y después iba a quedar destruido ahí cargando piedras, emocionalmente y físicamente me parecía muy fuerte para mí.
Orlando: ¿Ibas con más personas en bicicleta?
Diego: Había más pero no iban amigos, ahí todavía no tenía yo ningún amigo pedaleando conmigo, y ya hasta mi tercer viaje de la Deportiva a San Gregorio, ya venía yo de regreso, cansado, un poco hambriento y agarré unas cuantas cosas más en un camioneta que ya no iba a poder pasar, un camión de redilas, traían agua, traían ropa, ya incluso ya habían conseguido ropa ellos, palas, picos y mucha comida preparada que se había pedido, ya en las redes también había habido ya varias cosas de comida preparada y entonces yo les dije “pues yo en la bicicleta puedo pasar, si quieren dármelas, llego y me sigo hasta el pueblo”, “a pues sí, está chido”, entonces me dieron una caja con pan, me dieron dos o tres bolsas gigantescas con sándwiches, tortas y un poco de agua, unas botellitas de agua, de estas chiquitas, una bolsa te naranja también me dieron ahí, entonces empecé a pedalear y ya no me dejaron pasar por el sentido correcto, me bajaron al sentido contrario y entonces por ahí me encontré a un amigo, a Héctor, que él es médico y que ya había echado un par de viajes también buscando gente que necesitara asistencia médica… y ya me lo encontré y ya le dije lo que yo traía y me dijo “ah pues si quieres te acompaño, vamos juntos” entonces llegamos al centro de San Gregorio, ahora si al mero centro y ahí empecé ofrecerle a la gente, “oigan aquí traemos un poco de comida preparada ¿quieren?” “no, no, más allá, más adelante, más adelante, allá no les ha llegado nada” y entonces fuimos más adelante, más adelante y la gente tampoco lo quería, muy extraño, la gente no quería la comida preparada porque ya tenían, además, supongo, y entonces, Héctor y yo nos pusimos de acuerdo, dijimos “bueno vamos al siguiente pueblo, si aquí se cayó tanto quizá en el siguiente ^que se llama San Luis^ hay algo”. Llegamos a San Luis y no había nada de gente, no había tráfico, parecía un domingo en paz, así con partido de futbol o algo, no había nadie en la calle, ni nada roto tampoco, nos seguimos al siguiente pueblo que se llama Tulyehualco y ahí tampoco había nada, si hubo un poco de bardas caías pero la gente estaba tranquila, no había caos, le preguntamos a unas personas “oiga aquí no hubo algunos derrumbes o cosas” “no, ta tranquilo”.
Orlando: Tú estabas buscando a quién darle la comida.
Diego: Ajá, sí, yo llevaba un par de mochilas llenas de comida y la gente no la quería, entonces en Internet me puse a preguntarles a algunos amigos “oigan, estamos en Tulyehualco, o saben de alguno lugar por acá en Xochimilco” “No, pues San Gregorio” “Ya pasamos por ahí, la gente no la quiere, otro” y alguien en el grupo de chat nos dijo que en, por el metro nopalera, en Tláhuac, entonces salimos por ahí, que finalmente todos los pueblos se conectan por ahí, salimos a Tulyehualco, salimos a Tláhuac, llegamos al metro nopalera y ahí había un centro de acopio, ha bueno, antes había un edificio donde había, hubo fracturas en el edificio y la gente ya estaba organizada, les dijimos que si querían comida y nos dijeron “no, llévensela a los que si la necesitan allá por el metro nopalera” entonces fuimos al metro nopalera, estaba el centro de acopio y los chavos nos dijeron “vénganse con nosotros, estamos yendo acá a unas colonias atrás”.
Orlando: ¿Qué chavos, eran otros brigadistas en bicicleta?
Diego: No, eran en bici, unos jovencitos, niños y niñas pues de 20 años cuando mucho, 25 que afuera del metro tenían una mesa y unas carpitas que ahí la gente llegaba y les daba cosas. Y entonces ellos en coches las llevaban hacía la Turba y hacia colonia Del Mar y otra antes que se llama, otra colonia, no me acuerdo del nombre de la colonia que es una colonia que es, bueno toda esa zona la falla se abrió y se levantó en algunas partes 15, 20 centímetros, en algunas más y entonces toda una calle o todo un andador más bien, como de dos metros de ancho se enchuecó, y ahí dejamos todo, ahí llegamos Héctor y yo como a las 6 de la tarde y pues es dejamos el agua, los sándwiches, las tortas, las naranjas, Héctor les dejó un paquete de medicina que traía de primeros auxilios, que ahí no había nadie lesionado por suerte pero si había mucha necesidad y apenas estaba organizándose la gente. Había alguien de la delegación, me parece, que hablaba con un representante de vecinos y le decía lo que tenía que hacer “mira, aquí te van a legar estas cosas, aquí te van a llegar esto, mañana te van a llegar estas cosas temprano, acomoda esos colchones, tiendan las carpas y que la gente se acomode aquí” lo cual era una pendejada porque parecía que iba a llover y las carpas pus no eran cerradas y los colchones estaban en el piso, entonces dije “si llueve el agua va a venir de allá paca y se va a mojar todo” pero bueno ya era mucho y en ese momento me hablo un amigo y me dijo, estoy aquí por los multifamiliares de Taxqueña, traigo mi bicicleta, con unos trailers y aparte hay una camioneta que va a salir” a yo a través del grupo había comentado también, dónde estaba, qué iba hacer y qué se necesitaba, entonces León me contacta y me dice “¿vas a estar ahí?” y yo le dije “pues yo ya me iba para continuar hacia la UAM para ir a otro lado pero aquí te dejo los datos de las personas que van a recibir” entonces desde Taxqueña, que ya había un centro de acopio grande y que ahí, alrededor de Taxqueña ya estaban, digamos, saturados o en ese momento no necesitaban todo eso, entonces los de allá llevaron palas, llevaron cobijas y comida, comida para preparar y comida ya preparada un unas pickups, dos pickups se fueron y entonces yo de ahí pues ya salí. Pasamos por la Turba por Piraña, por colonia del Mar.
Orlando: Mas o menos ¿qué hora era?
Diego: Como las siete de la noche yo creo…
Orlando: Ya era tarde.
Diego: Todavía había luz y llegué aquí a la UAM y estaba el centro de acopio de estudiantes de la UAM.
…
No teníamos ya mucho que hacer ahí, entonces los amigos nos dijeron que iban al centro de acopio frente a Galerías, al Deportivo, entonces fuimos ahí, nos encontramos a los amigos y Héctor y yo más Fabiola, Axel y Maite estuvimos en el centro de acopio hasta la una, dos, tres de la mañana estuvimos ahí acomodando botiquines, ya estaban separadas las medicinas y todas las cajas de donaciones que llegaron de muchas cosas…
Orlando: ¿Y no te sentías cansado a esa hora?
Diego: A las tres y media si, a las tres y media me fui, porque yo me cuerdo que llegué a mi casa a las cuatro ese día pero antes no, antes estaba todavía prendidos, acelerados, ahí comimos y había mucha comida preparada, pero bueno ahí en la zona de acopio ya está muy bien organizado. Como hasta las dos de la mañana todavía llegaban cosas.
Orlando: ¿Y cuantos días estuviste, ahora sí que, ayudando?
Diego: Eh pues eso fue, eso fue martes, miércoles, el jueves no salí temprano, hasta las seis de la tarde salí. Vi a mis amigos ciclista que quedamos de reunirnos ahí en el centro de acopio enfrente de Galerías, el Deportivo no sé qué… el jueves salí más tarde, vi a mis amigos como a las seis ahí en el Deportivo, llegó Mancera y entonces era muy diferente, el Deportivo era muy distinta la… todo… toda la gente que estaba ahora… yo me pase porque saludé y nadie me dijo nada pero todos los que estaban adentro, había un registro de qué personas estaban adentro pues porque el jefe de gobierno… pero cuando entré y vi que todos traían sus chalecos rosas de la Ciudad de México y gafetes con nombre dije “esto no era así ayer” o sea “ayer éramos civiles, pero bueno, estuve ahí un ratito, me salí y mis amigos todavía no llegaban, y cuando llegaron les dije “ay pues ahí está Mancera, espérense a un ratito a que se vaya y ya podemos pasar, pero no hay mucho está todo perfectamente acomodado, así casi milimétricamente, las cajas puestas para la foto, los papeles de baño en una montaña altísima perfectamente acomodados, no había nada de como era el día anterior y pues ya, se fue Mancera, nosotros estábamos ahí como decidiendo qué hacer, qué no hacer y empezamos a preguntar “bueno, somo un grupo, somo 15 ciclistas (o algo así) qué hacemos” y otro amigo que había estado haciendo brigadeos desde el zócalo hacia la Roma y Condesa nos dijo “en el zócalo hay un chingo de cosas y se sigue necesitando por aquí y por acá” entonces dije zócalo, Ok, es un buen centro, vamos para allá y recogemos, y otro amigo me dijo que en la Virgen necesitaban…
Orlando: Entonces tus fuentes de información, por así decirlo, eran tus amigos, tus conocidos…
Diego: Sí, gente que conozco, en la que confío y que sabía estaba pues también haciendo brigadas, ¿no? Porque yo vi mucha gente que sé que no salió de su casa y que compartía, compartía compartía a lo pendejo. Yo empecé, todo lo que publicaba empecé a ponerle hora, día y hora a lo que publicaba, a pesar de que Facebook lo dice, pero para que fuera parte del mensaje ¿no? “Son las 8:25, estoy en Villa Coapa y hace falta esto” o “voy hacia tal lugar” entonces eso, que después vi que empezó a suceder que mucha más gente empezó a usar la fecha y la hora exacta… entonces sí fue mi red de contactos la que estaba movida en la que yo pus me apoyaba para lanzar el equipo, entonces lo consultaba con los demás “oigan me dijeron esto de tal lugar y esto de tal lugar” y alguien más decía “a mí me dijeron esto y esto coincide pues vamos es esto” así era como tomábamos las decisiones. Pasamos a la Virgen primero, ahí nos dijeron, efectivamente “necesitamos cosas para bebes, necesitamos ropa, necesitamos comida para preparar, o sea, no nos traigan más sándwiches porque ya tenemos cinco cajas de sándwiches y necesitamos otras cosas para preparar y en el zócalo las están dando, pero nosotros ya no tenemos, ahorita, camionetas para recoger”, fuimos 15 bicicleteros, llegamos al zócalo. Fue un poco difícil conseguirlos porque fuimos al zócalo, ya estaban cerrando, ya eran casi las diez de la noche.
Orlando: Ya había más organización…
Diego: Sí, el zócalo estaba muy bien organizado y ya estaban cerrando el acopio para empezar a hacer los las reparticiones desde el viernes temprano, entonces constó un poco de trabajo y yo le dije ahí a uno de los coordinadores del lugar, le dije “a ver, somos 15 ciclistas, venimos desde Villa Coapa, traemos bicicletas, traemos todo listo y nos acaban de decir que lo necesitan aquí en la Virgen, entonces está bien o nos regresamos con las manos vacías y no les llevamos nada” y la señora dijo “bueno, a ver déjame preguntarle al supervisor, ahorita te informo” fue, regresó y me dijo “ok, pasas tú, qué necesitas, exactamente qué necesitas, porque mira, ahí tengo de esto, casi no tengo comida para preparar, hay un poco de atún y sardinas y galletas, no hay mucho más” pero bueno X, entonces ya le dije “pues dame 30 de estos, 30 de estos, 20 de estos, 20 de estos que es lo que cabe ahorita, si me cabe más regreso” Ok. Entonces ya, con carretillas agarramos todo lo que se podía y lo saqué, se lo puse a los amigos, llenamos y en eso llegó otro grupo de 25 ciclistas y dijeron, “oigan pus denos acompañamos, ahorita nosotros estamos llevando cosas a ermita, metro ermita que también hubo otro derrumbe y hay varios desalojados, entonces necesitamos cobijas, lonas para hacerles un refugio” y eso, entonces de eso nos dieron un poco, agua y pues ya. Entonces salimos una caravana gigantesca de bicicletas, 50 personas, algo así y por todo Tlalpan, dejamos a estos chavos ahí en ermita y nos fuimos hasta la Virgen…
Orlando: ¿Qué hora era cuando llegaron?
Diego: Pues llegamos a la Virgen, no lo sé, como cerca de las doce, no fue rápido lo del zócalo. Sí, once y media, doce estábamos en la Virgen y estuvimos ahí un ratito pues platicando con la gente y comiendo tortas de la brigada, nos daban, “cómanselas deberás porque si no se van a echar a perder aquí, ahorita ya no hay tanta gente, entonces comimos tortas y tomamos agua de Jamaica y luego ya nos re… bueno, cayó una tormenta ahí, arrancamos y a los 500 metros empezó una tormenta brutal, nos quedamos detenidos un rato en un techito y luego pues ya seguimos pedaleando y ese día debí llegar a mi casa cerca de las dos y tampoco tenía sueño, si estaba cansado pero no tenía sueño y bueno, era obviamente estrés… estrés y ansiedad. El viernes tampoco salí temprano, Sali hasta en la noche y fui a… el viernes fui… a no, si fui temprano, al parque de los venados, ahí convoqué a todos mis amigos y nos vimos en el parque de los venados y ahí un amigo, un conocido más bien, recogió en el aeropuerto unas donaciones que una ex alumna mía que vive en Reynosa, organizó allá a la gente y llegaron aquí… ya no me acuerdo si fue el viernes o el sábado, está un poco enredado eso, pero o viernes o sábado hubo un día que si me quedé tumbado en la casa cansado, comiendo, la gente me decía “come bien, estas muy cansado, te vas a madrear” y yo decía “no, si puedo” pero bueno un día de esos días, el viernes o el sábado, si me quedé en casa he… recogí esto que mandaron de Reynosa, que fueron mascarillas, un par de palas, unos cascos y unos impermeables me parece, entonces me los dio ahí este chico, los repartimos en las mochilas con los amigos, dos amigos se fueron hacia Chimalpopoca ahí dejaron las cajas con esto, unas cajas, y otras las dejaron en la Roma, no me acuerdo exactamente en qué dirección y los demás nos fuimos hacia San Gregorio… Sí, fuimos a San Gregorio, pero en el camino pasamos a Rébsamen y ahí el centro de acopio era inmenso, eran toneladas de acopio afuera de Rébsamen sobre Miramontes esquina con Brujas…
…
Es que en el camino fuimos dejando cosas, o sea, del acopio lo fuimos repartiendo en varios lugares, entonces dos amigos se fueron hacia el centro, y todos los demás que éramos ocho, diez, por ahí, un poquito más tal vez dejamos unas cosas en ermita, que ahí nos enteramos que la gente que había estado ahí en la noche desapareció en la mañana y se llevaron todo, los que estaban afuera del metro ermita y entonces la gente que había estado los demás días pero esa noche se había ido a descansar cuando regresan en la mañana había ya, así, diez botellas de agua y un paquete de papel de baño, no sé exactamente pero nos dijeron “la gente que estuvo aquí anoche se llevó todo el acopio que llegó durante el día y la noche…
…
Se lo chacalearon, sí fue chacaleada así, total… entonces ahí dijimos, pues bueno vamos a dejarles una caja de mascarillas porque si había zonas polvosas y ya nos fuimos. Y de ahí llegamos a la Virgen, ahí dejamos, a no… en los multifamiliar dejamos otras dos cajas de mascarillas y luego llegamos a Acoxpa, casi Acoxpa en las Brujas y en ese centro de acopio estaba otra amiga ciclista como coordinadora ahí afuera del Rébsamen, pues bueno, todo lo guardaron en el estacionamiento de Lumen y ahí, eh, platicamos con Laura y Laura nos dijo “váyanse, les voy hacer un paquete entero para que se lleven comida y cobijas y papel a San Gregorio, a entregar al centro de San Gregorio, entonces ahí dejamos las otras cajas que teníamos, las guardamos porque no se las donamos al centro de acopio…
Orlando: Ya era mucho…
Diego: Ya tenían demasiado, sí, en ese centro no las necesitaban. Pues bueno, las guardaron ahí, fuimos a San Gregorio, ahí deben haber sido ya unas… como las cinco de la tarde, ya era tardecito y llegamos a San Gregorio casi al anochecer. Aun en las bicicletas nos metimos por Caltongo, por el centro de Xochimilco y pasamos por atrás, los canales, por Caltongo y debimos haber hecho desde ahí, Acoxpa, como dos horas, entonces cuando llegamos al centro de San Gregorio, todavía un poquito de luz, pero en lo que descargamos las aguas y la comida y eso se hizo de noche y unos de los, la gente de ahí de San Gregorio nos empezó a decir “no lo dejen aquí, llévenselo a las orillas porque aquí la gente ya tiene y luego la gente que lo está llevando de aquí ni siquiera es del pueblo y ni siquiera lo necesita”.
Orlando: O sea, ya había un poco más de organización en San Gregorio…
Diego: Había mucha, ya estaban los, o sea todo el zócalo de San Gregorio estaba vuelto centro de acopio y bastante bien organizado, creo, pero la repartición no estaba bien organizada porque le daban cosas a gente que evidentemente lo necesita pero que no eran damnificados, entonces una chavita nos dijo “no lo dejen aquí, yo, si fuera yo lo llevaría a las orillas del pueblo, hacía allá arriba donde la gente no ha venido porque si salen de su casa les roban todo porque ya perdieron su barda o no tienen puertas o están muy dañados o están durmiendo en la calle, esos son los que lo necesitan”… y a la mera hora la gente misma del pueblo nos dijo “mejor chavos ya váyanse porque no hay luz, ustedes vienen en bicicleta, vienen solos” y dijimos “bueno somos 15, o sea, no venimos solos” y había como diez motos además, éramos, como se juntó mucho éramos motos y bicis juntas, entonces cerca de 25 personas, dije “pues no venimos solos” pero la gente nos empezó a decir “mejor ya váyanse, aquí se puede poner feo” “pero por qué feo, o sea, venimos a ayudar ¿no?”, pero bueno, mis demás compañeros dijeron “ok, si nos están diciendo que nos vayamos pues vámonos, vámonos, vámonos…”
Orlando: ¿Pero nunca supieron por qué?
Diego: Nos empezamos a asustar… pues que nos asaltaran, básicamente esa era la idea que nos transmitían era que nos podían asaltar, a mí se me hacía poco probable, inseguro en términos de que nos podíamos caer con una piedra si nos metíamos por las callecitas donde había derrumbes, podía ser, pero pues bueno y ya regresamos ese día hacía acá, llegamos a Villa Coapa como a las once de la noche yo creo, diez y media y entonces dijimos… a bueno, pasamos al Lumen y recogimos nuestras cajas de tapabocas y nos fuimos a La Saeta y nos echamos unas chela…
Orlando: Para terminar el día…
Diego: Para terminar el día y platicar. Y ahí nos juntamos con otros amigos ciclistas que habían estado en otros lados y entonces pues fue una plática de ¿tú qué hiciste y tu qué hiciste y cómo viste?
…
Pues ya nos echamos una chela, a mí me cayó super pesada, estaba bien cansado, entonces con una chela ya está “tengo sueño” y pues ya ahí si me fui a la casa y dormí muy bien hasta las siete de la mañana que tembló, que ese fue el sábado…
Orlando: Entonces era viernes…
Diego: Ajá, todo eso fue el viernes, el sábado me quedé en casa, no me moví y me puse a editar unos videos que pus si tenía yo tareas y cosas que hacer, ya había electricidad, seguía sin haber agua, pero el agua se fue porque una maquina rompió los tubos dos días antes del temblor…
Orlando: Entonces el sábado… bueno, ya no hiciste nada, así como repartir cosas…
Diego: No…
Orlando: Pero ¿los días posteriores?
Diego: El sábado nada, el domingo, el domingo sí, el domingo me reuní con un gran grupo de ciclistas en la glorieta de vaqueritos y llevamos cosas a San Gregorio, nos echamos dos vueltas, Vaqueritos-San Gregorio, Vaqueritos-San Gregorio y como la gente que estaba organizando me cae mal, que si los conozco, no me simpatizan y es un wey que grita y grita que solo da órdenes pero no pedaleo un solo minuto, no cargó una sola botella de agua, nomás se encarga de gritar, entonces dije “Ay, no me voy a quedar aquí a que me estén gritando, a chingar a su madre” y que además hubo una gente que no me cae bien y que yo creo no ha aportado mucho en el mundo de la bicicletas se para el cuello diciendo que ellos ayudaron un chingo con nuestras pedaleadas. La verdad ahí si fue una cosa de ego, si lo reconozco y no está bien porque otro amigo dijo “No, pero el chiste es ayudar”, “Sí pero este wey se va a parar el cuello, o sea, yo no estoy poniéndome fotos en mi Facebook de miren como ayudo a la gente ¿no?, y ese wey si lo va hacer porque ese wey está con la delegación”… y entonces unos alumnos míos, ex alumnos, Pablo y Mariana estaban en el centro de acopio de Villa Olímpica y unas horas antes dijeron que necesitaban cosas, colchas, cobijas luego había yo instalado una aplicación que se llama Celo y en el Celo estaban diciendo que en la estación de bomberos de Tlalpan había cobijas y había un centro de acopio muy grande, entonces dije “A pus vamos por cobijas y se las llevamos a Villa Olímpica”…
Orlando: ¿Cómo a qué hora terminaste el domingo?
Diego: Creo que como a las nueve llegué a mi casa y ese día si fue cansado porque, bueno los otros días también, pero fue el día que más pedaleé…
Orlando: Y aparte porque ya traías como…
Diego: Como ochenta kilómetros, aja, y estos amigos, los últimos amigos con los que fui de Vaqueritos a Bomberos a Villa Olímpica y de regreso hasta a la UAM pus es mi grupo de amigos con los que pedaleo muy duro entonces ya de regreso que no traíamos cosas íbamos echando carreritas a toda velocidad, ahí si a sudar el estrés, entonces eso si, el lunes si me dolían un poquito las piernas de las pedaleadas, porque además los primeros dos viajes a San Gregorio iban super cargados, ahí sí le eché a la bicicleta un chingo de cosas. El lunes fui a recoger otras cosas con el mismo amigo que recogió el envío de Reynosa, llegó el segundo envío el lunes o martes, ya no me acuerdo si fue lunes o martes, creo que si fue el lunes y recogí cosas en su casa y las traje a Lomas Estrella y estuve acá, no eso fue el martes, fue el martes, el martes estuve ahí haciendo eso, primero, las cosas, yo había convocado a mis amigos y me dijeron “a qué hora, a qué hora” pero yo todavía no sabía a qué hora recogían el envío del aeropuerto y este chavo Ricardo me confirmó y ya pasé a su casa a la una o dos de la tarde, llegué aquí a Lomas Estrella, dejé las cosas como a las cuatro y fui a comer con otra amiga que es arquitecta y que estuvo haciendo revisiones casa por casa en varias colonias, ella es de la UNAM, entonces fui con ella y comimos juntos y platicamos… en la mañana siguiente la acompañé hacia su trabajo, igual en la bici y ella trabaja en la Condesa y su edificio donde trabaja está a cinco edificios de donde se cayó uno y yo no había ido a la Condesa, no había querido ir hacía allá y pues si vi cosas que no me gustaron, feas, muchas cosas rotas, muchas cosas rotas en la Condesa. Y regresé, hablé con Ricardo para preguntarle si hacía yo algún envío más y me dijo que el ya en su coche ese día iba a ir a entregar a dos centros de acopio lo que había llegado de Reynosa, entonces bueno, pues ya. He… le pregunté a mi amigo Héctor que fue el que me encontré el primer día en San Gregorio y él estaba en un centro de acopio, él se quedó sin departamento, el rentaba un departamento y entonces estaba viviendo en casa de sus papás…
Orlando: Entonces ¿también se le cayó el edificio?
Diego: Pues se rompió, y quedó inutilizable. Pudo entrar un día, sacó a su gatita y sus papeles más importantes y la computadora y lo llevo todo a casa de sus papás y después dijo, bueno, pues él es médico entonces dio un par de consultas dos días y después de las consultas se iba a los centros de acopio pues a ayudar a llevar cosas y entonces le pregunté “¿oye, qué, necesitas algo?”, “no pus aquí estoy en un centro de acopio, está tranquilo, no están llegando muchas cosas”…
Orlando: Sí, ya estaba más calmado todo… O sea ¿el martes fue tu ultimo día?
Diego: Ese fue mi último día, en la calle y estaba muy cansado y además pus tenía cosas pendientes.
Orlando: Sí te aventaste una larga jornada… Cuéntame un poco de… cómo fue tu experiencia, qué te dejó todo esto personalmente.
Diego: Los primeros días eran muy potentes, he, esta solidaridad de la gente, el vertirse sobre los otros, o sea gente como mi amigo Héctor que se quedó sin casa, pero el en lugar de estar pensando en donde voy a vivir y la chingada se puso a ayudar, a cargar piedras, a acomodar cajas y comida y medicinas y a estar en la calle… entonces eso, ver los ríos de gente sobre las calles hacía San Gregorio, hacía Coapa, etc. Eran cosas que a mí me conmovían mucho y decía que para pus para el país como lo hemos visto últimamente todo retraído, agrio, grosero, pues fue muy bonito ver que la gente estaba en la calle dando lo que podía, a veces dinero, o sea, hubo gente que no salió, que no cargó nada, nunca, pero dio a una cuenta quince mil pesos ¿no?
Orlando: Ayudando como podía…
Diego: Cada quien ayudó como pudo o mucha gente, no sé si la mayoría, pero muchísima gente ayudó con lo que pudo y eso me dio mucho gusto y me conmovía…
Orlando: Y ya para terminar… lo último… bueno, a pesar estuviste informándote con tus amigos y conocidos ¿Cómo viste el papel de los medios de comunicación?
Diego: Torpe, o sea, internet era una torpeza, era una basura. Si te metías así nada más, te podías quedar perdido en la ciudad yendo de un lugar a otro sin, sin lograr nada más que cansarte. He… yo empecé a confiar en ciertas personas que vi que era constante y consistente su publicación de ayuda y avisos, no cualquiera, y bueno, los medios de comunicación, la patinada que se echó televisa pues digo, los que ya conocemos cómo es televisa pues no nos sorprende, ya han hecho eso todo el tiempo, fue verdaderamente absurdo que sucediera de esa manera y que se la tragaran completita, la mentira absoluta se la tragó Televisa y pues la transmiten como verdad y fue verdad, o sea, durante unos instantes el país estaba viendo como trataban de rescatar a Frida Sofia y luego pues la desmentida pus les dolió… las estaciones de radio francamente ya no escuche más, los primeros dos días sí porque tenía mi radio con pila pero ya después no oí más radio, leí algunas cosas de internet de a ratitos, alguna nota por ahí que me encontraba de algún periódico que pues daba más bien información de lo que se había caído y de cuánta gente habían podido rescatar viva de ahí, los números oficiales que sacó el gobierno y que se encargan de difundir los medios pus son muy maquillado, muy perversos, o sea, los 324 que llevaban hasta hace unos días, cuerpos rescatados que son gente que murió en los escombros aplastada por una piedra, pero si te sacaron con vida de un edificio y te moriste veinte minutos después en la ambulancia por el shock y el colapso, no cuentas como muerto por el terremoto, no cuentas en esos 324… creo que internet tuvo esta vez, a diferencia del 85, un papel crítico porque permitió una organización más rápida, al principio caótica, porque alguien dijo “se necesita ayuda en San Gregorio” y al día siguiente cinco mil cabrones fueron a San Gregorio con ayuda y eso no fue nada organizado, no sirvió tampoco. La idea que tenían, que o también creo que es una cosa que los medios se han encargado de construir y el cine pienso que cuando la gente en su mente pensaba “voy a ayudar” es todos vamos a cargar piedras y vamos asacar a alguien de los escombros, es una idea fantasiosa del cine y la realidad es muy lejana a eso, tenemos una idea de que el ayudar te vuelve famoso y eres el héroe y entonces creo que la gente, mucho por eso se vertió sobre las calles y las zonas afectadas con esa cosa en su corazón, equivocada, pero gracias de todas maneras porque salieron y ayudaron como pudieron.
Orlando: Sí, a final de cuentas esa era la intención…
Diego: El sentimiento es legítimos y es franco y es vamos a ayudar.
…
La fama, o sea, yo después no volví a grabar videos, solo esos dos días, dije “está de más, ya hay demasiado” o sea, en ese momento funcionó, el video que hice el miércoles en la mañana hacia San Gregorio, lo compartió esta página… Regeneración, entonces alguien, varias personas me empezaron a etiquetar en ese video y a ponerlo en mi muro entonces de repente yo decía, fulanito ha compartido algo en tu muro y entonces lo veía así rápido y dije “por qué comparte mi video en mi muro, qué pedo, ¿no?”. Ya hasta que estuve en casa y lo vi con calma vi que lo que me compartían era el video de Regeneración, Regeneración agarró mi video lo bajo y luego lo subió a su portal y desde ahí lo compartió, entonces en mi canal tenía 10,000 visitas y en el de ellos tenía 60,000 visitas, además me volví famoso, la gente que me vea en la calle me va a saludar y no quiero eso, por eso me daba un poco de miedo porque pus ahí dice quién es esa persona, es Diego Vargas, yo no quiero ser una figura pública ni nada por el estilo porque además ni hice nada y varios amigos me saludaban y me decían “no mames, es que estás chingon, que bueno que estás haciendo eso y te admiro mucho” y yo “híjole gracias, pero no me merezco esa admiración, hice lo que me nació” si tú te fuiste a un centro de acopio y estuviste ahí tres minutos o 19 horas continuas mi admiración es también para ti en ese sentido, pero creo que tampoco se trata de admirarnos, no es el autoelogio lo que salva a la gente…
Orlando: Pues lo bueno es que lo hiciste…
Diego: Pues sí, lo comparto porque platicarlo a lo mejor sirve…
Orlando: Pues muchas gracias por tu tiempo Diego, esto va a servir mucho.
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